Los políticos son personas que se inventan soluciones para luego crear problemas. Eso es lo que ha hecho el
Alcalde de Sevilla. Debió de pensar gravo un 50% el recibo del IBI a las viviendas desocupadas y acabo con la especulación de la vivienda.

Dicho así y pensando en la juventud, que tiene muy dificil el acceso a la vivienda en propiedad, puede ser una
buena solución.
El Alcalde de Sevilla no quiere reconocer la memoria histórica. Un ciudadano que compra un inmueble, con su inversión ha colaborado a dinamizar la economía española. De la construcción dependen infinidad de industrias relacionadas con la maquinaria, áridos, cementos, ferrallas, hormigones, prefabricados, relativas a suelos: baldosas, parquets. etc. y no quiero hacer mención a la cantidad de técnicos y sobre todo trabajadores que mueve la construcción y todo ese capital humano que a su vez dinamiza otras industrias como las alimentarias, textiles, etc. etc.
Pués bien todo eso se borra de un plumazo cuando los pisos están vacios. Prefieren ciertos políticos que los pisos esten ocupados por jóvenes estudiantes que pagan un paston, sin contrato de alquiler, dinero negro para el propietario.
Los andaluces
discrepan de esa medida. La propia Consejera de Urbanismo de la Junta de Andalucia prefiere imponer medidas fiscales positivas para fomentar el alquiler de pisos que las negativas del Alcalde de Sevilla.
Y a todo esto que supone la subida del 50 %. Veamos un piso tiene de IBI 400 € anuales si lo gravamos un 50 % mas serían 200 € haciendo un total de 600 €. Alguien cree que por esa cantidad un propietario va alquilar el piso. Lo que hará si puede, invertir en otro piso, será comprarlo en otra ciudad, así de sencillo.
Para darnos una idea de la fiscalidad del Ayuntamiento de Sevilla la podemos analizar a través de sus
Ordenanzas Fiscales.
Una solución para evitar la especulación del suelo sería liberalizarlo, es decir que todo el suelo sea urbanizable. Posiblemente encontrariamos una solución para el siguiente problema.